01 Aromas que venden por tipo de tienda
No hay un aroma universal: el que funciona depende de qué vendes y a quién.
Una tienda de moda no pide lo mismo que una pastelería o una perfumería. El aroma tiene que encajar con tu producto, con tu público y con la sensación que quieres dejar al entrar, no ser un ambientador cualquiera.
Por eso partimos siempre de tu comercio para definir una firma propia, dentro de un trabajo de branding olfativo que la hace tuya y reconocible.
02 El aroma en la decisión de compra
Buena parte de lo que se compra en tienda se decide en el momento, y el ambiente pesa.
El cliente entra, mira, duda y decide en pocos minutos. Un espacio que huele bien baja las prisas, sube el bienestar y hace que se quede a mirar en vez de salir. Ese rato de más es donde aparecen las compras que no traía pensadas.
Es una de las palancas del marketing olfativo: actuar sobre el estado de ánimo justo cuando se está decidiendo, sin que el cliente sienta que le empujan.
03 Difusión en el punto de venta
Un aroma bien elegido se estropea si se difunde mal.
La intensidad tiene que ser constante y discreta: ni tan floja que nadie la note, ni tan fuerte que canse o moleste. Eso depende de los metros del local, del techo, de la entrada y del trasiego de gente a lo largo del día.
Lo resolvemos con los sistemas de difusión adecuados a cada superficie, para que el aroma llegue parejo a toda la tienda sin picos ni zonas muertas.